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Mi piscina pierde agua: ¿cuándo se trata de una fuga en la piscina?

Por el equipo de SealCraft Iberia · Actualizado 25 de agosto de 2026

No todas las pérdidas son fugas en una piscina: una parte es evaporación normal, y en la Costa Blanca un vaso pierde varios milímetros al día en verano sin tener defecto alguno. Solo cuando la pérdida supera claramente eso, hacia un centímetro diario o más, apunta a una fuga.

Usted mismo puede distinguirlo con la prueba del cubo. Después, el nivel suele indicar dónde está el problema: si sigue bajando con la bomba apagada, es el propio vaso el que pierde agua, y si la bajada se detiene a una altura fija, la fuga está justo ahí.

Para una reparación duradera, siga este orden: mida primero cuánta agua desaparece de verdad, determine después si la pérdida está en el vaso o en las tuberías, y repare solo al final.

Cuánta evaporación es normal aquí

El sol, el calor y sobre todo el viento evaporan aquí mucha agua. En verano, un vaso pierde varios milímetros al día sin avería alguna, y el viento fuerte, el agua templada, la humedad baja y una piscina sin cubrir aumentan esa cifra.

Convierta los milímetros en litros con la superficie del agua: un milímetro de bajada es un litro por metro cuadrado. Un vaso de 8 por 4 metros tiene 32 metros cuadrados de lámina, así que 3 milímetros al día son casi 100 litros. Una cubierta retiene la mayor parte y sirve de comprobación: si el nivel sigue bajando deprisa con la manta puesta, la evaporación no es la explicación.

La prueba del cubo, paso a paso

Coloque un cubo en el segundo peldaño de la escalera, llénelo hasta dos tercios con agua de la piscina y marque con rotulador resistente al agua dos líneas: el nivel dentro del cubo y el nivel de la piscina por fuera.

Deje todo así entre 24 y 48 horas sin cambiar nada: sin rellenar, sin bañarse, sin lavado de filtro, y empiece de nuevo si llueve. Si ambos bajan lo mismo, es solo evaporación; si la piscina ha bajado más que el cubo, hay una fuga. Repita la prueba una vez con la bomba parada y otra con la bomba en marcha. Localizar el punto exacto es trabajo especializado que explicamos aparte.

Dónde se localizan la mayoría de las fugas en una piscina

En primer lugar, la junta del foco y, sobre todo, el pasamuros del cable: el nivel baja hasta justo por debajo del foco y se detiene ahí. Después el skimmer, normalmente no la caja sino su unión con el vaso, con un nivel que se queda parado bajo la boca. En tercer lugar, las boquillas de impulsión y sus pasamuros, con una pérdida que aparece sobre todo mientras la bomba funciona.

Luego vienen los pasamuros enterrados y las tuberías, visibles como manchas húmedas o zonas verdes en el jardín. Más abajo quedan las juntas y el gresite suelto, con sonido hueco al golpear, y las fisuras del vaso, a menudo muy finas y con un nivel que se detiene a la altura de la grieta. Con liner son las costuras y soldaduras. Por último, el encuentro entre fondo y pared, que acumula la mayor tensión y fisura antes.

¿Pierde el vaso o pierden las tuberías?

Si solo pierde agua con la bomba en marcha, la fuga está en presión y se sitúa casi siempre en la impulsión o en las boquillas. Si pierde agua con la bomba parada, la piscina se vacía por el lado de aspiración, es decir, la línea del skimmer o el sumidero. Si baja igual de rápido en ambos casos, la pérdida está en el propio vaso.

Fíjese también en dónde se detiene la bajada: el agua se queda a la altura de la fuga. Justo bajo el foco apunta al nicho, bajo el skimmer a esa unión, y hasta el fondo a un punto bajo del vaso.

Por qué esperar sale caro

Una fuga no solo pierde agua, también mueve terreno. El agua que escapa arrastra arena y tierra por debajo y por detrás del vaso, y esos huecos se descubren cuando el solado se hunde o aparecen zonas encharcadas en el jardín. En hormigón se suma la corrosión de la armadura: el acero oxidado se dilata y abre más el hormigón, y las tuberías sufren con humedad permanente.

Además, cada día se va dinero. En cada relleno paga de nuevo los productos para recuperar el equilibrio y, con piscina climatizada, otra vez el calentamiento de agua fría de red. Y dejar el vaso vacío mientras tanto añade un riesgo: con el nivel freático alto, un vaso vacío puede ser empujado hacia arriba.

Sellar un punto o rejuntar casi nunca aguanta

El error más habitual es tapar un punto concreto: silicona en una junta, una grieta repicada y rellenada, un producto sellador echado al agua o toda la piscina rejuntada. La fuga desaparece un tiempo y vuelve semanas o meses después, un par de metros más allá.

Ocurre porque la causa rara vez está en un solo sitio. Una piscina de gresite tiene cientos de metros de junta, y esas juntas son el acabado, no la impermeabilización. Si el vaso trabaja por cambios de temperatura, presión exterior o un ligero asiento, ese movimiento se traslada al siguiente punto débil en cuanto usted cierra uno. No sella la fuga, la desplaza.

La solución que elimina la causa

Si la pérdida está en el vaso, el único planteamiento estructural es eliminar todas las juntas con una membrana de poliurea proyectada sin juntas: sin rejuntados, sin solapes, sin soldaduras. Además se mantiene elástica y acompaña el movimiento del soporte.

La composición: primero la reparación de capas antiguas, fisuras e irregularidades, con una capa de regularización de mortero de base cemento donde haga falta, unos 15 kilos por metro cuadrado para un espesor de un centímetro. Después, una imprimación de adherencia apta para inmersión permanente en dos manos, unos 500 gramos por metro cuadrado en total, que actúa a la vez como barrera de vapor. Encima, la membrana proyectada, unos 2 kilos por metro cuadrado en una sola capa continua, con espesor final mínimo de 2 milímetros. Para terminar, una capa de acabado con protección UV y resistencia al desgaste para piscinas, a rodillo en dos manos, unos 400 gramos por metro cuadrado.

Una renovación completa lleva de media entre 5 y 10 días laborables; la proyección en sí es trabajo de un día. A los siete días puede llenarse el vaso. La estanqueidad y la adherencia tienen diez años de garantía. La vida útil prevista es de quince a veinticinco años, si bien se trata de una previsión y no de una promesa.

Cuándo revestir no es la respuesta

Un revestimiento impermeabiliza el interior del vaso, y nada más. Si la fuga está en tuberías fuera del vaso, en el terreno o en el cuarto técnico, revestir no cambia nada.

También conviene esperar cuando la estructura todavía asienta, o cuando hay juntas de dilatación que no se tratan como tales. Lo mismo con la presión de agua desde el exterior: si el freático alto empuja contra el vaso, eso debe resolverse antes. Y a veces el vaso está agotado: una estructura que cede, un vaso prefabricado de poliéster agrietado o una piscina desmontable de pared fina piden reparación o sustitución.

Empiece con calma, por el principio

La pérdida de agua transmite urgencia, pero casi nunca exige actuar el mismo día. Mida primero durante unos días cuánta agua desaparece de verdad, haga la prueba del cubo y anote si el nivel se comporta distinto con la bomba encendida o apagada.

Si quiere que lo miremos con usted, envíenos unas fotografías del vaso, del skimmer y de la altura a la que se queda el nivel. Valoramos la situación en la propia piscina o a partir de esas fotografías y enviamos presupuesto en 24 horas.

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